No olvide, Piscis, su morada está en mi cuerpo.
Mientras, Piscis, permita a mis manos sentir sus senos;
mientras su felación me haga sentir amado;
mientras sus besos sigan buscándome como el beneficiario;
mientras en sus añoranzas sea mi rostro su romántico protagonista;
mientras su corazón permanezca muy cerca al mío;
mientras mis ojos miren y se reflejen en los suyos;
mientras la exquisitez de la tibieza la encuentre en su piel;
la magia del amor serán las alas que nos cubran…
No olvide, Piscis, su morada está en mi cuerpo:
mi cabeza es su sala, mi corazón su dormitorio,
mi falo es su comedor, mis manos su cocina,
mi sudor es su baño; vivirá por siempre ahí…
Si Dios es amor, entonces contamos con su compasiva aprobación.
Si Dios es amor, tienen visto bueno nuestros actos de Cupido.
Si Dios es amor, también nos otorgará y gozaremos su perdón.
Por eso tomaré el poder de Eros y disfrutaré de mi conquista,
mientras usted gritará su amor y dará gracias a su Dios y a mí.
Su rincón antes tan protegido empezará a aceptar y no rechazar…
Su nuevo placer es y será primoroso; empezará a apretar y apretar...
deseará asfixiarme por ahí; tratará de desahogar su ira guardada,
no sólo por ser disfrutada después de haber esperado tanto,
sino, por no poder estar a diario siempre poseída por su amor,
por su escritor erótico favorito y su amado Acuario…
su deseo carnal superará y sanarán esos rencores ante la vida…
conocerá el éxtasis y escogerá morir en ese instante,
no podrá y deseará vivir, pero no sin ello repetir...
entrará en una especie de limbo… lo saboreará todo…
todas las posibilidades anhelará explorar…
sólo deseará sentir y jadear para nuestro deleite y plena excitación.
Descansaré y me recuperaré; una y otra vez entraré en ese abismo,
oscuro, húmedo, estrecho, exclusivo, misteriosamente delicioso…
Pecaré por amor y sólo con usted hasta saciarme de su fruto.
Sentirá tanta pasión por mí que apetecerá me quede ahí...
no querrá me mueva de ahí, para grabar de memoria: esa penetración
y esas sensaciones, tal vez prohibidas, pero aceptadas por su Venus.
Franz Merino
Inspirado en la obra: “Infieles Anónimos. Diario de un amante: testimonio de una gran pasión”. ¡Adquiérala, ya!
http://poesiayliteraturaecuatoriana.lacoctelera.net/
http://www.infieles-anonimos.blogspot.com/
http://www.facebook.com/infieles.anonimos
http://franzmerino.wordpress.com/
http://franzmerino.blogspot.com/
http://www.franzmerino.com/
Está prohibido reproducir cualquier parte de mis contenidos (escritos) sin previo aviso y autorización. Sí lo hace deberá citar la dirección de la web y el enlace directo al blog, página, post, etcétera, y siempre al portalhttp://www.franzmerino.com/.
¡Gracias!

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados