Cuando busqué y encontré tu número telefónico en la guía,
utilizando el invento de Antonio Meucci: te saludé.
Aquellas pulsaciones eléctricas trasladaban tu voz;
me trajo y sentí tu alegría: tu espera terminó.

Todo fue premeditado.

El intercambio de recuerdos gratos a tu ilusión resucitó;
utilizando versos románticos: tu amor renació.
Las imágenes que transportaban mis palabras
al cálido romance lo llamaba: estabas ya enamorada.

Todo fue premeditado.

La cita para mezclar los sudores de nuestras pieles,
se dio en la noche de salivas que fue planificada.
Tu virginidad tan apetecida, anhelada, la entregaste
al hombre a quien por veintidós años tú aguardaste.

Todo fue premeditado.

Mi corazón palpita desde ahí diferente,
mi alma ha encontrado su gemela,
mi cuerpo incesantemente te reclama;
de mi musa esperada ahora soy su amado amante.

Esto no fue premeditado: ¡estoy enamorado!...

Aunque para Dios, todo fue, es y será: ¡premeditado!...

Franz Merino

Inspirado en la obra: “Infieles Anónimos. Diario de un amante: testimonio de una gran pasión”. ¡Adquiérala, ya!

Está prohibido reproducir cualquier parte de mis contenidos (escritos) sin previo aviso y autorización. Sí lo hace deberá citar la dirección de la web y el enlace directo al blog, página, post, etcétera, y siempre al portal:
http://www.franzmerino.com/
¡Gracias!
http://www.infieles-anonimos.blogspot.com/
http://www.facebook.com/infieles.anonimos
http://franzmerino.wordpress.com/
http://franzmerino.blogspot.com/
http://poesiayliteraturaecuatoriana.lacoctelera.net/