PROHIBIDO DEJAR HUELLAS
Al regresar nuevamente a mi vida una lira te acompañaba
y en musa muy valorada te convertiste de mis pensamientos.
Ya de vuelta, jamás supe que tenías escondidas tus alas blancas;
cuando las descubrí fuiste automáticamente mi ángel custodio.
Te involucré en mis batallas, mis victorias y en mis derrotas.
Tu nombre románticamente lo eternicé en un personaje.
Te enseñé no a vivir por vivir sino a trascender y buscar la gloria,
también aporté con ciertas oraciones para tu éxtasis celestial.
La segunda oportunidad había llegado… la primera la perdimos.
Ese momento virginal debía ser capturado en versos,
la cópula integra fue narrada con total amor y pasión;
las caricias, los besos, la desfloración y el inolvidable clímax…
Ya convertida en mi mujer y yo en tu hombre por voluntad,
nuestra convivencia se regía por reglas y algunos acuerdos;
debía ser así, caso contrario lastimaríamos a lo otro amado;
prohibido dejar huellas en la piel o en los labios que queman.
Franz Merino
Inspirado en la obra: “Infieles Anónimos. Diario de un amante: testimonio de una gran pasión”. ¡Adquiérala, ya!
Está prohibido reproducir cualquier parte de mis contenidos (escritos) sin previo aviso y autorización. Sí lo hace deberá citar la dirección de la web y el enlace directo al blog, página, post, etcétera, y siempre al portal:
http://www.franzmerino.com
¡Gracias!
http://www.infieles-anonimos.blogspot.com
http://www.facebook.com/infieles.anonimos
http://franzmerino.wordpress.com
http://franzmerino.blogspot.com
http://poesiayliteraturaecuatoriana.lacoctelera.net

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados